Una solución de financiamiento mixto para la moda sustentable y las empresas de impacto en Brasil

André Melman

Director, Trê


André Melman es director de Trê, responsable de desarrollo de nuevos proyectos. Su experiencia proviene de la banca de inversión, como asesor de organizaciones de impacto, y también como emprendedor en la industria de los alimentos orgánicos. André se graduó en Ingeniería de la Universidad de San Pablo y tiene una maestría en Finanzas de la Universidad de California, Berkeley.




Durante la pandemia de la COVID-19, un programa de financiamiento innovador reúne a grandes corporaciones, personas con un elevado patrimonio e inversores minoristas para apoyar a las pequeñas empresas sostenibles de Brasil.

Trê - Invertir con causa es una organización joven que nació en Brasil para promover una nueva economía, contribuyendo al flujo saludable de dinero hacia negocios y emprendedores que se alinean con causas elegidas. Estructuramos y operamos soluciones financieras creativas, utilizando mecanismos de financiamiento mixto que resulten accesibles tanto para grandes como pequeños inversores, catalizando el papel de cada donante e inversor para la transformación que queremos ver en el mundo. En nuestro trabajo a favor de causas socio- ambientales y culturales sistémicas, operamos a través de instrumentos financieros, plataformas y modelos de negocio, en colaboración con instituciones financieras, compañías, organizaciones de la sociedad civil y agencias de desarrollo.

La primera causa que elegimos fue la moda consciente y sostenible. En Brasil tenemos la cadena de producción de moda más extensa del mundo occidental, desde la producción de fibras naturales (Brasil es uno de los cinco principales productores de algodón), pasando por el hilado, el tejido, el diseño y la confección de ropa, hasta la producción comercial y las grandes cadenas nacionales minoristas. Esta es una industria, tanto a nivel local como global, con desafíos complejos y evidentes en torno a temas tales como la calidad de vida para los trabajadores, la gestión de residuos, la identidad del consumidor y los patrones de consumo.

En agosto de 2019, estructuramos nuestro proyecto con el objetivo de abordar algunos de estos desafíos. Nuestros primeros socios incluyeron a la Fundación C&A (ahora conocida como Fundación Laudes), que aportó capital catalítico para la estructuración, además de la conexión con diversos actores a través de Lab Moda Sustentável, un proyecto que también cuenta con el apoyo de la fundación. Fundación Avina y Parsifal21 también han representado un apoyo fundamental desde la concepción de Trê.

Creemos en las prácticas colaborativas, movilizando e involucrando a diferentes socios para el éxito de un proyecto. Promovemos la creación de un espacio de confianza de

diferentes maneras, incluyendo el arte y los espacios de diálogo para lograr esta integración. El desarrollo de la confianza es la base de las relaciones de nuestro equipo en

Trê, y del modo de relacionarnos con emprendedores, socios de proyectos, donantes e inversores.

Al inicio del proyecto, lanzamos una convocatoria nacional para las empresas, en colaboración con aceleradoras, incubadoras, individuos y asociaciones del sector. Recibimos 190 solicitudes, de las cuales elegimos 19 compañías, basándonos en la madurez y el impacto positivo del negocio en cuatro dimensiones.

En diciembre de 2019 organizamos un evento cultural para presentar las primeras empresas de moda seleccionadas a diversos representantes de la industria de la moda sostenible, el desarrollo de negocios y el sector de la inversión de impacto.

Nuestra expectativa inicial era que las 19 compañías elegidas participaran en un programa de desarrollo desde marzo de 2020, que incluiría una preparación para tener acceso a inversores potenciales. Cuando se desató la pandemia de la COVID-19, algunas de las empresas seleccionadas entraron en modo supervivencia. Los recursos financieros para pagarles a sus equipos se volvieron una prioridad, por encima de los objetivos de desarrollo a mediano y largo plazo. En simultáneo con estos desafíos en el sector de la moda, los negocios de impacto de diferentes sectores de Brasil ya habían anticipado dificultades financieras a medida que el país emerge de una crisis económica y social.

Ante estas dificultades, y confiando en nuestra capacidad de movilización y colaboración, nos asociamos con B Corp, el Movimiento de Capitalismo Consciente y Din4mo para desarrollar una solución financiera mixta y creativa que facilitara un financiamiento de emergencia a 50 pequeñas empresas de impacto, incluidas algunas de las empresas del sector de la moda que habían sido preseleccionadas para recibir inversiones. El proyecto CoVida20 nació con mucha agilidad y compromiso a favor de las causas de empleo e ingresos.



Empresas de todo Brasil se han unido a CoVida20 desde abril. Hasta la fecha, se han inscrito más de 280, tras un proceso ágil y exhaustivo coordinado por Trê, que incluye entrevistas, una valoración de la coherencia de la tesis de impacto y una evaluación de la solvencia, según la viabilidad del negocio antes de la crisis. Como corresponsal bancario, Trê, junto con su socio fintech Mova, una plataforma de crowdlending autorizada por el Banco Central, desarrolló una solución financiera que es lo suficientemente sencilla como para moverse a la velocidad requerida, y capaz de incluir inversiones de cientos de pequeños inversores.

En virtud de esta solución mixta, empresas de impacto seleccionadas pueden acceder a préstamos a largo plazo (hasta 48 meses), con un período de gracia de hasta 12 meses y una tasa de interés del 6,17% anual, para financiar de dos a cuatro meses de gastos de empleados. El préstamo promedio por empresa está cerca de los USD 25.000. Estas condiciones son sumamente favorables, en comparación con las condiciones de los bancos comerciales, cuando están disponibles.

Se estableció un fondo filantrópico como reserva para pérdidas futuras. El objetivo es reducir el riesgo de pérdida de los pequeños inversores, y tener la posibilidad de prestar, a través de la plataforma, con un interés de tasa cero. Grandes empresas brasileñas que cotizan en bolsa, tales como Gerdau y Magazine Luiza, al igual que personas con patrimonios elevados, se convirtieron en donantes del fondo, que alcanzó cerca de los R$ 800.000 (USD 150.000).

Inversores aún mayores, incluidas empresas como Movida, e individuos con grandes fortunas destinaron montos de inversión desde USD 15.000 a una serie de empresas de impacto seleccionadas a través de la plataforma de préstamos, con plazos de préstamo prolongados (48 meses). Los pequeños inversores pueden prestar a partir de menos de USD 100 directamente a una empresa elegida, durante períodos más breves (24 meses).

Las empresas de moda sostenible que ya han conseguido préstamos a través del programa incluyen a Insecta Shoes (compañía dirigida por mujeres, basada en la moda circular, el diseño sostenible y la gestión de residuos), MyBasic (compañía dirigida por mujeres que trabaja con telas sostenibles) y Refazenda (compañía dirigida por mujeres, basada en la moda circular, el diseño sostenible y la gestión de residuos).

Atraer donantes e inversores a modelos nuevos de financiamiento mixto como los que está desarrollando Trê en Brasil plantea un gran desafío educativo. Las fundaciones y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) que prestan ayuda financiera están ingresando en una fase experimental respecto de la asignación de capital catalítico para instrumentos financieros de impacto positivo. El capital filantrópico habitual va directamente a las OSC que trabajan en pos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, no a intermediarios financieros. Desde el punto de vista del inversor, el riesgo y el retorno pueden ser iguales o, en algunos casos, superar en importancia el impacto positivo esperado en la sociedad y el planeta. Atraer capital a negocios seleccionados a través de una plataforma entre pares puede resultar un desafío cuando los inversores están habituados a un único depósito en fondos comunes de inversión. Un instrumento del mercado de capitales, como un fondo mutuo de crédito o un bono verde, probablemente facilitaría la atracción de capital de inversión de oficinas multifamiliares e inversores individuales. Seguiremos trabajando por un futuro en el que estructuras financieras más robustas ofrezcan resultados claros y justos para todos los involucrados y para el planeta.